Caso de estudio
Volver a proyectosConquer Languages: caso de estudio frontend
Caso de estudio de un proyecto académico: reconstruí desde cero la web de Conquer Languages con HTML, Sass, JavaScript y Vite.

Punto de partida
El proyecto antes del código
Contexto
Proyecto final de CSS del máster Conquer Blocks. Reconstruí la web de mi academia de inglés para aplicar mi forma de estructurar el código y organizar el contenido.
Objetivo
Crear una web completa, atractiva y fácil de navegar que cualquier academia real pudiera usar, manteniendo el código ordenado y preparado para crecer.
Por qué elegí este proyecto
Este es un proyecto académico independiente, no la web oficial de Conquer Languages. Lo construí como proyecto final de CSS para demostrar cómo planteo la estructura, el diseño responsive y las interacciones de un sitio multipágina.
Podía inventarme una web ficticia para el proyecto final de CSS del máster, pero quería trabajar con algo real. Elegí la academia donde estudiaba inglés, Conquer Languages, y tomé su web original como punto de partida.
No intenté reinventar la rueda ni hacer un rediseño drástico. El objetivo era construir la misma web desde cero, pero aplicando mi propio criterio: mis decisiones sobre cómo estructurar el HTML, cómo organizar el CSS y cómo pulir los detalles visuales a mi manera.
La misma web, hecha a mi manera
El resultado es un sitio multipágina completo que mantiene la esencia original, pero construido bajo mi visión técnica y de diseño:
- Una portada que presenta la academia, su método y cómo empezar.
- La página del curso principal con detalles de la metodología y contadores de alumnos animados.
- Un blog con artículos sobre aprendizaje, dándole a cada post un diseño limpio para la lectura.
- Una sección de “Sobre nosotros” y un reproductor de vídeo integrado.
Lo importante para mí era que todo funcionara como debe. Maqueté cada interacción con cuidado: el menú en móvil, el carrusel de testimonios, el acordeón de preguntas frecuentes… La diferencia no está en hacer una web radicalmente distinta, sino en hacerla bien, con un código ordenado y ajustes visuales que, para mí, dejaban la interfaz más limpia.
Dos semanas de decisiones
El proyecto duró unas dos semanas. Algunos días el trabajo fluía solo y avanzaba sin darme cuenta. Otros, me quedaba atascado ajustando algo que no terminaba de cuadrarme.
La parte más interesante fue tomar decisiones. Aunque partía de una base existente, tuve que elegir qué mantener y qué simplificar. Mi instinto a veces me pedía complicarme con más efectos, pero terminé quitando todo lo que no aportaba valor real a la lectura o a la navegación.
Lo que cambió en mi forma de trabajar
Este proyecto me enseñó a soltar. Soy de los que disfrutan ajustando cada detalle, pero descubrí que si no pongo un límite, nunca cierro nada. Aceptar mi propio perfeccionismo fue la clave para poder dar el proyecto por terminado y sentirme orgulloso.
También aprendí que forzar el ritmo no funciona. Los mejores días de trabajo fueron los que no me presioné. Cuando me daba espacio, las ideas llegaban más limpias y las decisiones eran mejores.
Lo que cambió
Aprendizajes
El perfeccionismo es una virtud con trampa: cuidar cada detalle está bien, obsesionarse impide terminar. Aprender a soltar fue lo que me permitió cerrar este proyecto con orgullo.
El progreso real no es lineal. Hubo días de avanzar sin darme cuenta y días de no mover nada. Darme permiso para ir a mi ritmo fue cuando salió lo mejor de mí.
Menos es más. Cada elemento que quité porque "no resolvía nada" hizo el resultado más limpio y más honesto.
Siguiente iteración
Futuras mejoras
- Añadir una segunda versión en inglés convirtiendo el contenido en colección estructurada.
- Migrar a Astro para poder generar páginas por curso sin duplicar HTML.